juguetes
en el escaparate Aros de Oro '99 Premios a la innovación y
calidad.
Hilo
Directo La Fundación Crecer Jugando
responde
a las cuestiones de los profesionales.
DIVERTIRSE Y APRENDER
Casitas, juegos de mesa, de construcción, triciclos, balones y muchos
más juguetes a disposición de los niños. Así
es una ludoteca. Un espacio donde los niños juegan con otros compañeros
y con sus propios padres. En esta ocasión hemos visitado la ludoteca
“El Gusano”, en Alcobendas (Madrid). En este centro, los pequeños
aprenden a ser más sociables, a compartir el material a la vez que
desarrollan su creatividad con el asesoramiento de los profesores animadores
y de los propios padres. Un auténtico paraíso con un objetivo pedagógico.
"El
juego y el juguete en la sociedad actual. Valoraciones y criterios de elección
de juguetes en adultos con hijos de 0 a 10 años" es
el título de la tesis doctoral que el pasado 22 de septiembre presentó
la psicóloga Maite Romero.
El objetivo general de esta investigación,
que obtuvo por unanimidad la calificación de Sobresaliente Cum
Laudem por parte del Departamento de Psicología Evolutiva y de
la Educación de la Universidad de Valencia, es el estudio del juego
infantil y el uso de juguetes en la sociedad española actual.
Los factores estudiados en la parte teórica
de este trabajo -contexto institucional y legal del juguete, realidad
de las ludotecas españolas, situación del juego en el contexto
escolar, utilización del juego como recurso en los hospitales españoles,
publicidad de juguetes, etc.- llevan a concluir que en la actualidad se
dan unos impedimentos para un espontáneo desarrollo de la actividad
lúdica que en otros tiempos no existían.
La parte empírica presenta un análisis
de los posibles criterios de elección de juguetes y valoraciones
sobre el juego infantil, basada en las respuestas de una muestra de 420
adultos españoles con hijos de 0 a 10 años.
SALVADOR
MIRÓ
Lleva 8 años como presidente de la Asociación Española
de Fabricantes de juguetes (AEFJ) y ha sido durante 5 años presidente
de la Federación Europea de las Industrias del juguete. Desde estos
puestos ha asistido y tomado parte en los profundos cambios que el sector
juguetero español ha experimentado en los últimos años.
Convencido de que en España queda mucho por descubrir sobre la influencia
que el juguete tiene en el desarrollo integral del niño, defiende
el papel conjunto de profesionales y fabricantes a la hora de poner en las
manos de los niños el juguete más adecuado.
Editorial
Opinión
NO
ES
UN JUEGO
Tras
3 años de trayectoria, la Fundación Crecer Jugando -nacida
con el objetivo de promover y defender los derechos de la infancia, en general,
y la función del juego y el juguete en el desarrollo integral del
niño, en particular- inicia una nueva etapa en la que aspira a ampliar
e intensificar su vinculación con la sociedad española, crecientemente
preocupada por las condiciones en que nuestros hijos han de afrontar este
mundo tan complejo y global que nos ha tocado vivir. El nacimiento de la
Fundación respondió a una iniciativa de la Asociación
Española de Fabricantes de juguetes (AEFJ), entidad que representa
a una industria profundamente arraigada en España, generadora de
empleo y riqueza en varias zonas del país y plenamente consciente
del papel trascendente que desempeña su producto, el juguete. Para
cualquier niño, jugar es muy importante. Por eso, fabricar juguetes
no es ningún juego... Uno de los exponentes de la nueva época
que afronta la Fundación Crecer Jugando es este Boletín Informativo,
dirigido expresamente a los profesionales más cercanos al universo
infantil: educadores, pedagogos, pediatras, psicólogos infantiles,
periodistas especializados, representantes de instituciones públicas
relacionadas con la protección de la infancia, ONG’s... Con
todos ellos, la Fundación desea compartir periódicamente un
espacio de reflexión y aportación científica en torno
a una gran cuestión: ¿Cómo el juguete, como uno de
los instrumentos del juego que es, contribuye hoy y puede hacerlo en el
futuro al desarrollo de las diversas capacidades del niño? Esperamos
ser capaces de propiciar, número a número, respuestas rigurosas
y diversas a esta pregunta. Ese es el compromiso de partida de esta publicación.
Petra Mª Pérez
Catedrática de Antropología de la Educación de
la Universitat de València
En todos los tiempos, en todos los lugares, los niños juegan y utilizan
juguetes, y es que el juego es una necesidad vital en la infancia. En las
culturas primitivas, donde no existe sistema educativo organizado, el juego
es el principal “instrumento educativo”. Los niños aprenden
jugando, de forma natural, los valores, normas y formas de vida de los adultos.
Pero el juego no sirve sólo para la adquisición de la cultura,
sino también para construir la realidad, negociar los significados,
innovar y crear. Mediante el juego, el niño desarrolla el equilibrio,
controla sentidos y miembros, explora el mundo material, resuelve sus problemas
emocionales y empieza a controlar sus incipientes sentimientos. A través
del juego, se convierte en un ser social y adaptado. La necesidad de crecer
y dominar su entorno es tan fuerte para él que pone en ello todo
su empeño, energía y vitalidad. Por eso se aprende más
y a mayor velocidad en la infancia que en ningún otro periodo de
la vida. El juguete es el recurso que, aún inconsciente, emplea en
este proceso. Sin embargo, las condiciones socioeconómicas actuales
-descenso de la natalidad, insularidad de la vida, medios de comunicación,
riesgos en las calles de las ciudades, etc.- marcan, desde el comienzo,
la vida de nuestra infancia, impidiendo que el juego se desarrolle libremente.
Como consecuencia, en mayor o menor grado, muchos niños presentan
carencias emocionales y sociales. El juego, frente a épocas anteriores,
es un bien escaso, sobre todo el desarrollado con iguales, como lo demuestra
el dato de un estudio realizado por nosotros en 1994, según el cual
sólo el 15 por ciento de los niños afirma jugar todos los
días con sus amigos. La ciudad actual no está pensada para
los niños. Han desaparecido los espacios terciarios, calle, plaza,
almacén, etc., donde los niños espontáneamente se reunían
a jugar. Además, tienen pocos hermanos, no conocen a sus vecinos
y la falta real de espacios en la vivienda que puedan utilizar como lugares
de juego -desvanes, patios, pasillos, etc.- y de otros niños con
quienes jugar han convertido a la televisión en la protagonista de
su tiempo de ocio y a la escuela en lugar privilegiado para el juego con
iguales. Pero al colegio no se va a jugar, ni existen espacios apropiados
para el juego libre y la televisión no sirve, ni busca el desarrollo
infantil. Frente a esta realidad, el juego sigue siendo la actividad primordial
de la vida de los niños, necesaria para su equilibrado proceso de
desarrollo. Por ello es fundamental que la familia, la escuela y la sociedad
sean conscientes de la necesidad que niños y niñas tienen
de espacios, tiempo y alguien con quien jugar. Ser conscientes también
de la responsabilidad de proporcionar a los niños las mejores condiciones
de juego. Hoy el juego infantil depende de la población adulta.
Reportaje
En
pleno centro del Polideportivo Municipal de Alcobendas se alza una estructura
con forma de gusano que recibe a decenas de niños de todas las
edades. Se trata de la ludoteca “El Gusano”, un proyecto encabezado
por María Aguirre, una de las profesoras animadoras del centro
desde su nacimiento, hace ya 17 años
Fueron los pioneros en España, y
desde su inicio funciona omo centro de tiempo libre para la infancia. Un
punto de ncuentro donde se potencia el juego y os valores pedagógicos
como la reatividad y la socialización. Además, el inmejorable
ntorno en el que se enclava favorece la participación de los niños
y niñas en las actividades del polideportivo.
Es como un sueño para cualquier niño
amante de los juguetes. Aquí, la actividad lúdica tiene un
objetivo pedagógico. “No se trata de entretener, sino de
educar, ya que el niño aprende a ser más sociable, a relacionarse
con todo tipo de niños, a ser más creativo y a valorar y respetar
el material que es común a todos”, explica María.
Todos los juguetes que los niños encuentran en “El Gusano”
son seguros y de calidad. Cuatro extensas baldas repletas de juguetes correctamente
clasificadas por edades, además de un área de juego habilitado
para las casitas y otros utensilios de mayor tamaño, e incluso una
pequeña mesa de billar componen este paraíso para la infancia.
Eso sin contar con los camiones, triciclos y bicicletas que esperan a sus
conductores aparcados por todo el local.
Según María Aguirre, “estos
materiales ayudan al desarrollo de la motricidad, la atención y la
observación, la lógica, la expresión y el lenguaje
sensorial, la habilidad manual y los conocimientos generales”.
Los padres también juegan
Un error muy habitual
es el confundir las ludotecas con las guarderías. La principal diferencia
entre ambas es que en una ludoteca los padres desarrollan un papel fundamental
en la actividad lúdica del niño. “Lo que realmente hace
feliz al niño no es la actividad en sí, sino el ver que su
padre participa con él jugando”, señala María.
De ahí que la propia María, Pedro o Jorge, los otros profesores
animadores del centro, se consideran meros “asesores”. “Nuestra
labor es la de observar, intuir, solucionar y satisfacer. Ellos ya saben
lo que tienen que hacer y se organizan de manera libre y espontánea”.
Los sábados y los domingos es fácil encontrarse a los niños
de “El Gusano” haciendo recortables, participando en “juegos
populares” o, de vez en cuando, organizando un
rastrillo donde intercambian juguetes en pequeños puestos “regentados”
por sus propios padres.
Ningún niño está obligado
a participar en estas actividades, pero lo cierto es que los animadores
cuentan con un surtido grupo de seguidores. “La ludoteca cubre
muchas carencias que sufre el niño de hoy en día -explica
María-, ya que en casa tienen muchos juguetes pero no poseen
el espacio donde poder encontrarse con otros niños y donde compartir
los momentos de juego”. Espacio donde jugar no le falta a “El
Gusano” ya que cuenta con un entorno muy amplio donde montar en bicicleta,
jugar un partido de fútbol, hacer una carrera de zancos o montar
una tienda de indios. Cuando el frío impide a los niños salir
a la calle, el interior se llena de gritos y risas, y todos tienen algún
juguete entre sus manos. Y cuando llega la hora de abandonar los rincones
del gusano, la ludoteca permite el préstamo de un juguete y un libro
por niño. “Es una manera de hacer que desde pequeños
aprendan a cuidar el material que no les pertenece”, explica
María Aguirre.
Investigación
En los últimos tiempos,
los niños/as juegan menos y sus formas de juego cambian para adaptarse
a una nueva situación social, según la tesis realizada por
la Dra. Maite Romero “El juego y el juguete en la sociedad actual.
Valoraciones y criterios de elección de juguetes en adultos con hijos
de 0 a 10 años”. Pero, según este estudio, parece
que también los españoles estamos cambiando a la hora de decidir
cómo elegimos un juguete. Un total de 420 adultos, con hijos de 0
a 10 años, han respondido a un cuestionario, sobre los criterios
de elección de juguetes y valoraciones sobre el juego infantil. Las
respuestas de los padres parecen apuntar a un importante cambio cualitativo,
plasmado en una mejor formación sobre los temas lúdicos e
infantiles y, por lo tanto, una mayor reflexión a la hora de elegir
un juguete.
Según apunta Maite Romero:“en
principio, los resultados obtenidos de la fase empírica de este trabajo
entran en contradicción con investigaciones precedentes y nuestra
propia experiencia personal y profesional, ya que hemos encontrado que los
individuos de la muestra son mayoritariamente poco sexistas y manifiestan
tener una actitud reflexiva y crítica ante la elección de
los juguetes. Esto puede deberse al fenómeno de la deseabilidad social;
es decir, que los encuestados no hayan contestado realmente lo que piensan
o hacen en realidad, sino lo que socialmente se considera más aceptado.
En cualquier caso, sí parece subyacer un cambio de mentalidad respecto
al juguete por parte de la sociedad española”.
Entre las conclusiones obtenidas de las encuestas, se encuentran más
carencias de formación en los temas relacionados con el juego y el
juguete entre los hombres, frente a las mujeres; entre los habitantes del
Sur, frente a los que viven en Comunidades Autónomas del Norte de
España; entre los hombres dedicados a la ganadería, agricultura
y pesca, más que en otros profesionales.
Dificultades para el juego La parte teórica
de este trabajo plantea una reflexión sobre las causas que impiden
un espontáneo desarrollo de la actividad lúdica en la infancia.
Entre ellas figura la reducción del tiempo dedicado al juego, bien
por la gran cantidad de actividades extraescolares de los niños/
as, bien por el número de horas que pasan delante del televisor.
También corrobora esta afirmación el descenso de la natalidad,
que influye considerablemente en la triste imagen de nuestros niños/as
jugando en solitario; o el ritmo de trabajo de los padres y madres, que
resta tiempo al juego en familia. Otro factor es la imposibilidad de hacer
uso de calles o plazas como espacios exteriores de juego, por su inseguridad
e infraestructura poco apropiada, así como la propia casa como espacio
interior de juego, que tampoco posee las condiciones necesarias. Además,
se añade a este deterioro de la actividad lúdica los mensajes
que se reciben del mundo adulto, con su no consideración de actividad
importante o productiva.
Este contexto permite a Maite
Romero afirmar que “es necesario que los adultos que trabajamos
en torno a esta realidad, desde diferentes ámbitos de estudio, propongamos
actuaciones encaminadas a una óptima adaptación de la actividad
lúdica infantil a las circunstancias del momento”. Finalmente,
es destacable que esta investigación aporta una valiosísima
información de cómo es el consumidor-comprador de juguetes,
así como su opinión y conocimientos sobre la elección
de un juguete, lo que supone una herramienta fundamental para que las empresas
conciban y desarrollen nuevos productos.
En esta labor, según explica Maite
Romero, “la investigación, la divulgación y la fabricación
deben ir de la mano. Para muchas personas que trabajamos dentro de este
sector, supone una meta continua el intento de enriquecer y mejorar un proyecto
conjunto tan necesario en nuestra sociedad como el de trabajar por el derecho
al juego, proporcionando al ciudadano formación y facilidades para
ejercerlo libre y plenamente”.
Criterios
por tipo de juguetes
Los adultos encuestados se rigen por diferentes criterios, según
la tipología de juguetes elegidos:
Para los juguetes de primera infancia, el aspecto más relevante
es la seguridad, seguido muy de cerca por los criterios relacionados con
las preferencias infantiles -diversión y disfrute estimado por
los adultos-, y por el valor educativo del producto. El aspecto menos
valorado es la apariencia externa del juguete, mientras que las preferencias
del adulto, que el niño/a lo haya pedido y la marca se sitúan
en un término medio. En los juegos de mesa, construcción
y manualidades, el concepto más relevante es el relacionado con
las preferencias infantiles, seguido del de la seguridad. De importancia
media-alta figuran los aspectos relacionados con las preferencias de los
adultos, la petición del niño/ a y que posea garantía;
y de relevancia media, la marca del juguete. Respecto a los juguetes de
imitación, lo relacionado con las preferencias infantiles se mantiene
como el criterio más relevante, seguido del de la seguridad. Con
puntuación media-alta se encuentran los aspectos educativos y la
petición del niño/a. Cercanos a un valor medio aparecen
la garantía, las preferencias del adulto y la marca. La apariencia,
como en los anteriores tipos de juguetes, se muestra como el criterio
de menor importancia. Para los juguetes de exterior y salón, los
dos criterios más relevantes son las preferencias del niño/a
y la seguridad. La garantía, el valor educativo y la petición
del niño/a se sitúan en un nivel medioalto; y en torno a
los valores medios, se encuentran la marca y las preferencias del adulto.
Por último, y como ha ocurrido en los otros tres tipos de juguetes,
los criterios relacionados con la apariencia exterior del juguete se revelan
como los menos importantes.
Este trabajo afirma
la urgente necesidad de un proyecto de programas que cambien las valoraciones
y las concepciones sobre el juguete, en cuatro ámbitos concretos:
Los
hogares donde
se debe promover la idea de que el juego y el juguete deben estar
presentes no sólo en una determinada época, sino a
lo largo de todo el año
Los hospitales porque
el juego ayuda a una más pronta y eficaz recuperación
La escuela para convertir al juguete en un recurso pedagógico de primer
orden
Las ludotecascomo el lugar perfecto para desarrollar
la actividad lúdica
JUGUETES
EN EL ESCAPARATE
El sector juguetero español
facturó, en 1998, 123.998 millones de pesetas. El juguete electrónico
alcanzó el 21,5 por ciento del total de estas ventas. Respecto a
las familias de juguetes tradicionales más vendidos, el pasado año,
las muñecas y los peluches concentraron el 18,4 por ciento de las
ventas totales. En segundo lugar se encuentran los juegos de mesa y sociedad,
con un 12,9 por ciento del mercado; las figuras, títeres y transformables,
con el 10,6 por ciento; los vehículos montables de gran tamaño
y sus accesorios, con el 9,3 por ciento; pistas, coches, trenes y otros
vehículos, con el 8,5 por ciento; y los puzzles, construcciones y
montajes, con un 5,6 por ciento.
LOS
GANADORES DE LOS AROS DE ORO '99 HAN SIDO LOS SIGUIENTES:
Para
lactantes:
"Piano
Pataditas", de Mattel (Fisher Price)
De
1 a 3 años:
"Baby
Car", de Moltó y mención para "Elefante Saltarín",
de Jesmar
De
3 a 6 años:
"Cada
edad es un juego: jugamos a..." de Educa y menciones para "Cocolín
Tiritón de Jesmar y "Little Forest Friends", de Lego
De
6 a 8 años:
"Solar
Power", de Toyland (Eco-Art Goula) y mención para la Colección
"Tus amigos del mundo", de Berjuán
Para
más de 8 años:
"Pesca
Deportiva", de Popular de juguetes y mención para "Teatronova
de Papel Mache", de Hasbro (Mediterráneo)
Según el Sistema Comunitario de Información
sobre Accidentes Domésticos y de las Actividades de Ocio, conocido
como EHLASS, editado por el Instituto Nacional de Consumo (I.N.C.), tan
sólo el 0,2 por ciento de los accidentes de 1998 (un total de 1.616.792)
tuvieron como producto implicado un juego o juguete. Además, cuando
se habla de producto implicado no significa que el juego/juguete sean
los causantes. Según explica el responsable de Estudios del Instituto
Nacional de Consumo “la implicación no supone causalidad,
ya que, por ejemplo, si tropezamos en casa con una muñeca y nos
rompemos un brazo, este accidente se contabilizaría en esta categoría
porque ha estado un juguete implicado.
Sin
embargo, y obviamente, la muñeca no es la causante del accidente.
Siguiendo con el ejemplo, el accidente producido tampoco supone que esa
muñeca no sea segura”. Aún más, si obviamos
las actividades de juego, como las que se producen en los entornos de
ocio -correr, saltar, jugar en los elementos de un parque, etc.-, el porcentaje
de los accidentes que tuvieron al juguete como elemento implicado se reduce
al 0,07 por ciento.
Hilo
directo
LAS PREGUNTAS SE PUEDEN DIRIGIR, POR ESCRITO,
A LA SEDE DE LA FUNDACIÓN CRECER JUGANDO (ZURBANO, 70. 28010 MADRID),
AL FAX 91 702 73 01-O AL E-MAIL skloppe@com-empresarial.com
¿Existe alguna publicación
o estudio que oriente, con rigor pedagógico, sobre juguetes concretos?Estefanía Sánchez Colegio
“Ramón y Cajal”. Madrid
El Instituto Tecnológico del juguete
(AIJU) edita cada año la Guía del juguete, con el objetivo
de ofrecer a los consumidores españoles una información detallada
y, sobre todo, útil sobre los juguetes. En esta Guía podrá
encontrar una selección de juguetes -este año, 179- que han
superado el estudio de seguridad -se comprueba si el juguete cumple la normativa
vigente en la Unión Europea-, así como el estudio pedagógico
y de calidad, realizado en una selección de ludotecas de toda España.
En cada juguete se estudian aspectos como el valor de juego, duración,
versatilidad, reacción de niños/as y padres, diseño
y envase, edad recomendada, potencial de aprendizaje y presentación
de las instrucciones. Como novedad este año, la Guía incorpora
información y valoraciones generales sobre la utilidad de los juguetes
para niños y niñas que padecen algún tipo de discapacidad
Esta Guía es gratuita y en su distribución colaboran la Asociación
Mundial de Educadores Infantiles, la Asociación ATZAR de Ludotecas
de Cataluña, la Agencia Regional de Consumo de la Consejería
de Servicios Sociales del Principado de Asturias, la Dirección General
de Consumo de Castilla-La Mancha, ONCE, CEAPAT, comercios especializados,
ludotecas, colegios, asociaciones de consumidores y otras entidades de interés
lúdico y cultural. Asimismo, se puede consultar en Internet, en la
dirección .http://www.aiju.es
Ultimamente compruebo que los padres que vienen
a mi consulta me expresan su preocupación por la seguridad en los
juguetes. Me gustaría que detallaseis las pruebas a las que se someten
los juguetes y así poderlo hacer extensivo entre mis pacientes y
mis colegas de trabajo. M. Gil, pediatra. Madrid
Desde 1990, existe una directiva de seguridad de obligatorio
cumplimiento para todos los juguetes que se comercializan en la Unión
Europea. En ella se expresan los requisitos que deben cumplir y las pruebas
que deben superar para que el juguete no presente riesgos para los niños/as.
Según esta normativa, las pruebas a las que se someten los juguetes
son de cinco tipos:
Propiedades
mecánicas y físicas, para evitar que su rotura o
deformación, o la de alguna de sus partes, pueda causar heridas.
En los ensayos se estudian las posibles puntas peligrosas, los bordes cortantes,
se simulan caídas, etc., así como requisitos en cuanto a embalaje,
marcaje e instrucciones de uso. Inflamabilidad, donde se
comprueba que, en caso de contacto con el fuego, la llama se apaga cuando
se retira el juguete del foco y, en caso de arder, lo hace lentamente y
con poca velocidad de propagación de la llama. Estas pruebas se llevan
a cabo en cámaras especiales, en las que se somete al juguete a distintas
condiciones de ignición. Propiedades químicas,
análisis de la toxicidad de barnices, lacas, pinturas y otras sustancias
de recubrimiento de juguetes, así como plásticos, papeles,
cartones, tejidos teñidos, colas y disolvente, maquillajes, pinturas
y pastas de modelado. En todos, se mide el contenido de antimonio, arsénico,
bario, cadmio, cromo, plomo, mercurio y selenio, para que no superen los
porcentajes tolerables. Condiciones de higiene y radioactividad,
se comprueba que los juguetes no contienen elementos o sustancias radioactivas,
en proporciones perjudiciales para la salud. Marcado e instrucciones,
que obliga a ofrecer indicaciones claras y adecuadas para reducir los riesgos
de uso. Para determinados juguetes, hay unos requisitos especiales como,
por ejemplo, que los juguetes náuticos lleven la inscripción
“Atención!. Utilizar sólo en agua donde el niño
pueda permanecer de pie y bajo vigilancia”.
Todos estos ensayos garantizan la seguridad del juguete.
Sin embargo, un factor fundamental, de imposible legislación y comprobación,
es la correcta elección de los juguetes, en función de la
edad y capacidad intelectual del niño. En este sentido, los fabricantes
advierten, en lugar visible, la edad de uso recomendada y los posibles riesgos
inherentes al juguete, pero es el adulto quien realiza la elección.
Somos un grupo de
maestras y pedagogas que en la última reunión de padres celebrada
en nuestro centro pudimos comprobar las dudas que se repiten todos los años
en estas fechas: ¿cuántos juguetes regalar?, ¿regalamos
los que nos piden los niños/as porque están de moda?. Os agradeceríamos
mucho si nos pudieseis ayudar con estas cuestiones. Colegio “Zola”. Madrid
Los juguetes que regalemos no deben ser tantos como
los niños piden, sino los suficientes. No ayudamos a nuestros hijos/as
comprándoles todo lo que se les antoja, sino comprando lo que es
necesario. Creemos que es más conveniente para la formación
de los niños tener juguetes durante todo el año y no solamente
en Navidad. En cuanto a los juguetes de moda, es normal que los niños
los pidan porque son los más solicitados en su grupo de amigos. En
este caso los adultos no debemos oponernos, si comprobamos que el interés
que demuestra por este determinado juguete
está justificado y le va a llevar a utilizarlo durante un largo periodo
de tiempo.
Entrevista
¿Como describiría
el mercado juguetero español?
El mercado nacional no está tan desarrollado
como sería deseable. Lamentablemente, en España el gasto en
juguetes es muy bajo en comparación con los países de nuestro
entorno. En 1998, el gasto por niño menor de 11 años se situó
en 19.394 pesetas, cifra muy inferior a las 43.636 pesetas de los niños
del Reino Unido; o las 31.372, de Francia. Además, este gasto se
realiza de forma muy concentrada, en apenas los 30 días previos a
Navidad y Reyes.
¿No cree que para muchas familias un gasto de casi 20.000
pesetas en juguetes puede ser excesivo? Eso depende, por supuesto,
del nivel de renta de cada familia, pero también de la función
que otorgamos a los juguetes. Estos no son un elemento más de consumo
infantil, sino un instrumento clave para desarrollar todos los aspectos
cognitivos, afectivos y sociales de la personalidad del niño y, además,
lograr que este desarrollo tenga lugar de una forma equilibrada. Desde este
punto de vista, estamos hablando de un gasto que yo me atrevería
a denominar “de primera necesidad” para el niño.
¿Quiere decir que el padre español no es conocedor
de la importancia del juego en la infancia?
Efectivamente, para muchos padres, el juguete
sigue siendo un regalo, un premio, que
se hace en ocasiones extraordinarias. asumimos que el juguete es un elemento
pedagógico, resulta fundamental proporcionar a los pequeños
juguetes variados, de forma repartida durante todo el año.
En esta labor de formación, ¿qué papel juegan
los profesionales, profesores, psicólogos, pediatras, etc.-?
El profesional es el que está más en contacto con los niños
y, sobre todo en las edades más tempranas, también con los
padres. Este contacto le permite conocer las necesidades infantiles, hacer
un seguimiento del uso de un juguete determinado, atender a consultas concretas
y, en definitiva, actuar como un verdadero prescriptor en la elección
de juguetes. En este sentido, creo que profesionales y fabricantes compartimos
una responsabilidad, la de poner en las manos de nuestros niños el
juguete más adecuado en cada caso.
Existe una relación
fluida entre profesionales y fabricantes de juguetes? Sí,
la mayor parte de las empresas con cierta entidad suelen contar con un equipo
interdisciplinar para asesorar sobre aspectos del juguete como posibilidades
pedagógicas, su adecuación física a las edades las
que va dirigido, atractivo para los niños y niñas, etc. Las
que son de un tamaño menor cuentan con el apoyo del Instituto
Tecnológico del juguete, que realiza
esos mismos trabajos. Sin embargo, pueden existir casos en los que al profesional
no le llega una adecuada información, en tiempo y forma, sobre qué
juguetes puede aplicar en su ámbito de trabajo. Esperamos que esta
publicación sea un canal de comunicación para detectar esas
necesidades y satisfacerlas.
AEFJ ha creado la Fundación Crecer Jugando, ¿qué
objetivos persigue y por qué adopta la forma de una Fundación?
La Fundación Crecer Jugando nació en 1996, para defender y
promover los derechos de la infancia, especialmente el juego, como medio
de desarrollo y crecimiento personal del niño. La forma de Fundación
responde a un concepto amplio de los campos que abarcamos. trabajamos con
universidades en la investigación de temas realacionados con la realidad
infantil española: el uso de su tiempo, la influencia de la televisión
y los videojuegos, el estrés, su concepto sobre otros niños
diferentes a ellos. También colaboramos con ONG’s en temas
benéficos, así como con organismos nacionales e internacionales
que trabajan en defensa de los derechos de los niños; celebramos
jornadas y seminarios sobre temas infantiles, etc. Estos y otros temas,
cuyo denominador común es la infancia, son el campo de actuación
de la Fundación. ”